¿Cómo saber si nuestra piel está deshidratada?

¿Cómo saber si nuestra piel está deshidratada?

 

La deshidratación es uno de los problemas de la piel más comunes, en especial durante el verano. No siempre es fácil identificar sus síntomas, sobre todo porque suelen confundirse con los de la piel seca. Sin embargo son condiciones muy distintas, que requieren tratamientos muy diferentes.

La piel seca es una condición genética que genera un nivel de lípidos inferior al de la piel normal. La piel deshidratada, en cambio, es un estado transitorio provocado por factores externos como la temperatura, la falta de humedad, el uso de cosméticos, el consumo excesivo de alcohol y tabaco, o desequilibrios alimentarios que disminuyen la cantidad de agua en el organismo. 

A continuación, te explicamos cómo reconocer una piel deshidratada:

Para empezar es necesario llevar a cabo un examen visual con un espejo de aumento. Esto permitirá observar si la piel luce apagada, con un tono ceniza o amarillento; si le falta brillo y si presenta pequeñas arruguitas o escamas en la superficie.

Otra forma de determinar si nuestra piel necesita hidratación extra es a través de un examen táctil para detectar zonas con presencia de escamas similares a las que se producen cuando la piel se quema con el sol. Estas escamas suelen estar acompañadas por una sensación constante de picazón. Por último, debemos establecer si a nuestra piel le falta elasticidad, es decir, si se siente tirante y áspera como resultado del déficit de agua.

Para contrarrestar la deshidratación es importante beber 2 litros de agua al día, ya que nuestra piel puede perder hasta medio litro en una sola jornada. Además, es fundamental incorporar una crema antiarrugas con ácido hialurónico que contribuya a hidratar la piel en profundidad y a protegerla de la deshidratación, devolviéndole así su brillo, elasticidad y suavidad naturales.

Suscribite al newsletter

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit. Aenean commodo

The subscriber's email address.