


Para protegerla adecuadamente, es importante saber qué causa la exposición al sol sobre la piel.
Cuando la radiación solar llega a la piel, ésta articula unos mecanismos de defensa cuya eficacia es satisfactoria sólo dentro de ciertos límites de exposición, los cuales no son iguales para todas las personas y en todas las situaciones. Por ello, es necesaria la fotoprotección externa: los filtros solares.
¿Cómo se defiende?
El primer mecanismo de defensa de nuestro organismo consiste en la fabricación y distribución de melaninas en la epidermis (moléculas responsables del color de la piel y el pelo). Cuando la radiación ultravioleta llega a la piel se produce melanina, que proporciona el color moreno.
Otro mecanismo de defensa, es la hiperqueratosis, situación epidérmica relacionada con la radiación solar y caracterizada por el engrosamiento del estrato córneo. Es una reacción retardada del tejido cutáneo a la agresión solar, y corresponde a un modesto factor de protección 2 o 3.
La piel también se protege de los radicales libres (moléculas que inician las reacciones fotoquímicas y causan daño celular). Los sistemas enzimáticos son los responsables de mantener los radicales libres en concentraciones compatibles con la actividad celular.
También podés leer: